domingo, 7 de octubre de 2007

Ideología que sustenta a la Nueva Era

La mejor forma de descifrar la Nueva Era es estudiando la ideología que lo sustenta. Así vemos que, ante la dificultad de descomponerlo, de definirlo -pues reúne por suma o confusión viejas y nuevas herejías y filosofías- al revisar estas herejías presentes a lo larga de la historia de la Iglesia, podemos darnos cuenta cómo esta conformada la Nueva Era. Es interesante observar que todas están interconectadas entre sí y se apoyan unas a otras. Iremos como dijimos presentando una por una en diferentes posts.


Panteísmo: Todo es Dios. Del ecologismo exagerado nace una especie de espiritualidad planetaria que quiere "animar" toda la realidad cósmica o dotar a la creación de una fuerza mágica. El hombre es parte de Dios. Dios y el mundo son -en última instancia- idénticos. Dios es la energía del universo. Dios no es un ser con personalidad, no es un Dios personal, no es un Dios Persona. Entre otras consecuencias de esta creencia tenemos: Si todo es dios, yo también soy dios -o puedo llegar a ser dios.

Se pierde entonces la noción de un Dios realmente distinto y superior al mundo creado, en favor de una fuerza divina impersonal que es todo y que está en todo. Este regreso al panteísmo naturalista, que resultó definitivamente superado por el evento de la revelación cristiana, encuentra un apoyo en muchos nuevos movimientos religiosos de origen oriental y en un regreso a las religiones paganas. Por eso, la Nueva Era frecuentemente pinta un cuadro romántico y poco realista de los cultos pre-cristianos y del misticismo oriental como si fueran éstas "más naturales" para el hombre o "más en consonancia con el espíritu cósmico".

Para el Catolicismo y el Cristianismo Dios es un Ser Supremo, Creador y Señor del universo, infinitamente Bueno, todo Amor y Misericordia y en la Nueva Era, hay un abierto rechazo al Dios Único, pues considera que este "anticuado" sistema de creencias causa "divisiones", por lo que el mundo debe ser liberado de estos modelos negativos y cerrados de pensamiento. Se cree en un dios no-persona, como Energía que vibra en todo el universo. Dios es una fuerza impersonal; es la energía en que consiste todo el universo. El dios de la Nueva Era no puede amar, no es santo, no puede pensar ni ser misericordioso. Solamente ES, es La Fuerza, es La Energía.

Monismo: Todo es uno, todo es una misma cosa. Se relaciona con el Panteísmo en que no existe una distinción final entre Dios y el hombre, entre el Creador y la creación. La meta final del Nueva Era es introducir al hombre a lo que llaman sus ideólogos un nuevo paradigma, es decir, una forma totalmente diversa de verse a sí mismo y de percibir la realidad. Según eso, el hombre, para realizarse plenamente y transformar su mundo, tendrá que darse cuenta de que él es parte de un ser cósmico, único, que está en plena evolución hacia la conciencia perfecta de sí.

La conciencia humana, a pesar de su aparente individualidad, no es más que el penúltimo estado evolutivo de la revelación de la conciencia cósmica. El destino último del hombre no es una salvación liberadora de su naturaleza caída, sino el disolverse en el anónimo océano del ser como una gota de agua.

El Nueva Era quisiera convencernos de que "las cosas, como las vemos ahora" (cultura, conocimientos, relaciones familiares, vida, muerte, amistades, sufrimientos, pecado, bondad, etc.), son mera ilusión, producto de una conciencia no-iluminada. El paso de la afirmación de que "todo es dios" a la afirmación de que "no hay ningún dios fuera de sí mismo" es pequeño y el Nueva Era lo da con aires de auto-suficiencia.

Sincretismo: Fusión de diferentes formas de creencia y práctica. Igualación de todas las religiones. Pretende que todas las religiones pueden ser una sola. Como consecuencias del sincretismo tenemos, por ejemplo:

• La Biblia es uno más entre muchos libros "sagrados".
• Jesús es un "profeta" más, igualado con Buda, Mahoma o Laotsé.

No obstante el hecho de que el Nueva Era patrocine un sincretismo religioso confuso y no siempre bien intencionado, ciertas ideas suyas han encontrado una acogida calurosa en algunas personas o instituciones de la Iglesia Católica. La así llamada teología global rastrea las huellas de la revelación divina en todas las expresiones religiosas conocidas, en búsqueda de un común denominador que pueda servir como punto de encuentro para las religiones.

En la práctica, desafortunadamente, esta teología suele olvidar que la revelación es iniciativa de Dios, no invención de los hombres, y que tiene su culmen y su expresión definitiva en la encarnación del Hijo único en la persona histórica de Jesús de Nazaret; de este modo, vacía frecuentemente al cristianismo de su contenido excepcional para "emparejarlo" con otras creencias. Cuando esta corriente aparece abierta o veladamente en la enseñanza de algunos seminarios y centros de estudio católicos, no puede menos que suscitar una honda preocupación en el corazón de los fieles y de sus pastores.

Gnosticismo o Teosofía: Es un conjunto de enseñanzas y prácticas secretas, mediante las cuales la persona pretende llegar al conocimiento ("gnosis") de la esencia misma de la divinidad, conocimiento que trata de lograrse mediante prácticas "mágicas" y ocultas.

La tendencia a exaltar la razón humana y a atribuirle poderes extraordinarios no es nada nuevo en la historia humana. En el campo religioso el gnosticismo fue una de las primeras amenazas a la pureza de la fe cristiana. Surgido pocos años después de la muerte de Cristo por el encuentro del cristianismo con el ambiente de la filosofía helenista, esta herejía del siglo I, que ha persistido y vuelve a presentarse fuertemente en nuestros días formando parte de lo que hoy es la Nueva Era, decía ver en la Sagrada Escritura un mensaje escondido que sólo ciertas mentes iluminadas podrían descifrar. Los gnósticos en general apelan a una sabiduría superior que sería la verdadera religión y punto de convergencia de todos los caminos espirituales y místicos.

La desviación del gnosticismo, presente en todas las grandes tradiciones religiosas, ha sobrevivido y se ha diversificado encontrando en la Nueva Era un campo de acción privilegiado. La Sociedad Teosófica fundada por Helena Blavatsky a finales del siglo pasado y sus derivaciones u organizaciones afines (la Antroposofía, la Gran Fraternidad Universal, las Ordenes de los Rosacruces, la Iglesia Universal y Triunfante, la corriente de la Metafísica representada en México por autores como Connie Méndez, la Actividad Religiosa "Yo soy", la Nueva Acrópolis y muchas otras) son los precursores ideológicos de la Nueva Era y actualmente son sus dedicados promotores. Los símbolos, las ceremonias y los grados iniciativos de la masonería y de las organizaciones paramasónicas también revelan una estrecha asociación de fondo con la gnosis.

Si el gnosticismo quiere abrir la puerta a un intelecto superior, el esoterismo y el ocultismo prometen el pasaje a un actuar sobrehumano. Estas dos corrientes, hermanas del gnosticismo, pretenden por caminos diversos potenciar la voluntad humana echando mano a supuestas fuerzas cósmicas secretas. A través de mil técnicas antiguas y nuevas se abriría contacto con los ángeles, con guías espirituales desencarnados, con supuestas "vidas anteriores" según el mito de la reencarnación, etc. No son pocas las personas y las organizaciones que ofrecen servicios de adivinación y de horóscopo, de hipnosis, de magia, de channeling (médium), de proyección astral y otras actividades igualmente absurdas, provocando un daño duradero a sus clientes que son, las más de las veces, personas vulnerables y desorientadas. En resumidas cuentas, la Nueva Era comercializa lo irracional y lo nocivo para el alma humana y lo vende garantizando la transformación del consumidor.

4 comentarios:

+ Clara de Asís + dijo...

Estimado Amigo en Cristo y María Santísima concuerdo con tus post y te invito a que conoscas nuestra página católica:
www.juventutem.com.ar

+ Clara de Asís + dijo...

Estimado amigo en Cristo y María Santísima, me gustan mucho tus artículos y te envito a conocer nuestra página de jóvenes católicos, www.juventutem.com.ar

Muy buen blog, voy a recomendarlo.
:-)

Gilberto Palomares dijo...

Muchas gracias estimada Clara de Asis, que bueno que te guste lo que aqui publico. Me animas a seguir a delante

Visitaré la página que me recomiendas

Dios te bendiga

Yasser dijo...

Muy buen articulo,sigue así hermano!!
yo tambien estoy dentro de la comunidad virtual de Fray Nelson
bendiciones