-->

martes 10 de noviembre de 2009

Ya no quiero ser sacerdote

Me sorprendió esta afirmación de alguien a quien creía conocer muy bien. Hoy me doy cuenta que la mente y el corazón humanos son cada vez más sorprendentes aún y cuando los aparentes hechos (lo visible) apunten una cosa distinta

Tiempo atrás escuché decir a otra persona muy cercana: "Ya no quiero estar casado", ¿será que mañana podremos decir: -ya no quiero cumplir con mi responsabilidad-, -me arrepiento de mi vocación-, -creo que no fui llamado a servir en esto-?

Sería fabuloso desde el punto de vista práctico, si ya no quiero lo que antes quería, si ya no me gusta lo que antes me gustaba, si me apetece más otra cosas ¿porqué no cambiar? ¿acaso no es de sabios errar?

¿A donde iríamos a parar? ¿qué le diríamos a aquel que nos dotó de ciertos dones, cualidades y talentos para un servicio específico? ¿Cómo consolaríamos a los futuros y posibles receptores necesitados de nuestro amor, servicio y dedicación? ¿fíjese que cambié de opinión y su entrega fue cancelada? ¿sería ese un buen argumento?

El asunto es que pasa, y sucede cada día más. Ya sea que se diga abiertamente o que se mantenga en secreto pero hoy estamos siendo testigos de un detrimento de las vocaciones. ¿Cual será entonces nuestro deber como cristianos ante ello? ¿juzgar? ¿condenar? ¿abandonar?

Por lo pronto, sería bueno denunciar el hecho y asentar que es reprobable. Las personas todas, somos merecedoras de castigo y Dios se encargará de ello, por eso juzgar nosotros es inútil. Lo que sí deberíamos hacer es dejar en claro que solo Dios es la solución y fortaleza para esos momentos de flaqueza que irremediablemente siempre llegan. Pero en Cristo saldremos más que vencedores

Así sea

Continuar leyendo...

martes 9 de junio de 2009

Tragedia en Hermosillo

No es necesario repetir lo que ya sabemos. Lo que ocurrió es algo que nos deja atónitos. Diana, una muy querida amiga, hace la siguiente reflexión al respecto:

La tragedia de la guardería de Hermosillo nos ha sensibilizado a todos. Hoy por la mañana escuché en las noticias que ya eran 44 niños los muertos... me uno a su estupor, no hay palabras...

Y sí, efectivamente, algo pasa... la violencia está cada vez mas cerca, las tragedias cada vez mas mas dolorosas, EL MUNDO NECESITA DE DIOS.

Sin embargo, en medio de todo hay siempre esperanza, y quiero compartir con ustedes ésto también. Ayer en misa tuve un hermoso momento de consolación, ya que durante la lectura del evangelio la frase: "...y yo estaré con ustedes TODOS LOS DIAS hasta el fin del mundo" llenó mi corazón de una inmensa gratitud. Ya se que todos sabemos ésto: que Dios nos acompaña a cada momento, pero creo que de manera especial Él nos lo está recordado ante todo lo que estamos viendo.

A mi corazón viene el canto aquél que dice: "detrás de éste silencio, respiras tu...detrás de ésta obscuridad tu rostro veo brillar, y aunque vea que todo me sale mal, y el infortunio vea en mi llegar, yo se que tu me amas, me amas mas y mas..."

También es cierto que muchas veces no vemos su rostro brillar ni tantito, pero Él nos regala siempre su promesa: "...Yo estaré con ustedes todos los días..."

TODOS LOS DÍAS,
TODOS LOS MOMENTOS
TODAS LAS LÁGRIMAS
TODAS LAS RISAS
TODOS LOS DESENCUENTROS
TODOS LAS ANGUSTIAS
TODAS LAS INTERROGANTES
TODAS LAS SOLEDADES
TODOS LOS DÍAS ...TODOS

Pero también, en contexto del evangelio citado, hay una encomienda: "Vayan a todo el mundo y anuncien la buena nueva a toda creatura..."

Creo que el mundo necesita de Dios, cada uno de nosotros necesita de Dios. Compartamos el consuelo de nuestra Fe en su presencia constante y amante.

Que confortante es para mi leer sus correos y sus reflexiones, Gracias por compartime a Dios. Me uno a las oraciones por las familias de los fallecidos y los que han sufrido. Me uno a la oración de todos. Y si en algo puedo ayudar para eso estamos.

Dios los bendiga

Continuar leyendo...

¿Qué podemos hacer?

Afortunado soy de tener muchas bellas amistades que comparten la misma fe y que se encuentran también en la lucha por mantenerse fieles.

Ante una dura pregunta de qué podemos hacer ante tantos acontecimientos dolorosos de este mundo, mi amiga Betty escribe lo siguiente:

Creo que lo que podemos hacer todos por esta violencia que nos esta rebasando, es ante todo ORAR, no despreciar el gran regalo que es la oración de intercesión, el rendir al creador cuentas de sus creaturas, orar con una ofrenda sincera, no nada más para pedir clemencia, misericordia y paz. Orar ofreciendo a Dios, primero nuestro tiempo, siendo constantes en la cita de oración personal, grupal y comunitaria.

Podemos también trabajar por la paz y en la paz, sin violentar nuestras relaciones de amistad, de pareja, de trabajo, si construyes a tu alrededor ambiente de paz, se va extendiendo como las ondas en el agua. ¿Pero como hacer esto?

Creo -en mi muy particular punto de vista- que se debe de iniciar con la decisión personal de hacerlo, como la publicidad de nike "do it"; de hacerlo hoy, mañana, pasado y si pasado mañana fallo, lo olvido, me dio flojera, volver a empezar al siguiente día; porque ya no tenemos opciones: O somos nosotros los que conocemos el evangelio (la buena nueva) del amor de Dios, de la salvación, los que propagamos esta moción de paz, o los del lado obscuro van a propagar su estilo de vida y corremos el riesgo de acostumbrarnos, adaptarnos y enseñar a nuestros hijos a vivir en ese ambiente, para sobrevivir.

Como iglesia, recién celebramos el día de la Santísima Trinidad; el sacerdote en su predicación resumió lo que se le atribuye a cada una de las personas de la Santísima Trinidad: al PADRE la CREACIÓN, al HIJO la REDENCIÓN y al ESPÍRITU SANTO la SANTIFICACIÓN.

Así que hay que pedir la gracia del Espíritu Santo en nuestras vidas para santíficación de nuestras personas, nuestras familias, nuestros trabajos, en fin nuestras obras.

Continuar leyendo...

martes 12 de mayo de 2009

Complejos de culpabilidad. Parte 1

Tomado del libro: Salmos para la vida de Ignacio Larrañaga

Una cosa es la humildad, y otra, la humillación. La humildad es hija de Dios, y la humillación, hija del orgullo; la humildad es una actitud postiva; la humillación en cambio, autodestructiva; en el fondo de los complejos de culpabilidad aletea insesantemente aquel binomio de muerte: verguenza-tristeza, efectivamente, en su último análisis, los complejos de culpa se reducen a estos sentimientos combinados.

Y, en el fondo de estos complejos, se agita un instinto de venganza en contra de si mismos: se irritan en contra de si mismos porque se sienten tan poca cosa; se indignan y sienten rabia por ser así, tan incapaces de actuar según los criterios de Dios y de la razón. Se humillan, viven ensañándose en contra de si mismos por no aceptar sus limitaciones e impotencias, avergonzándose y entristeciéndose de ser tan poca cosa, tan impotentes para actuar según los principios de la rectitud.

Y probablemente, en el último análisis de estos complejos, la madre que da a luz a estos sentimientos es el complejo de omnipotencia, lastimado, herido y derrotado al comprobar que no puede volar por las cumbres del ideal y de la santidad.

Y estos sentimientos se han cultivado deliberadamente entre nosotros, como si nos dijera: humíllate, castígate, avergüénzate, arrepiéntete, eres un miserable, un rebelde que no merece misricordia... Naturalmente no se decían estas palabras, pero, en el fondo, era una tácita invitación a ensañarse en contra de si mismo por ser pecador, y, como pecador, se merecía el castigo, y, antes de ser castigado por Dios como lo merecían sus pecados, era preferible castigarse (psicológicamente)a si mismo, y castigándose uno mismo (mediante los sentimientos de culpa) se tenía la impresión de que se estaba satisfasiendo a la justicia divina y aplacando su ira. Había que hacer penitencia para merecer la misericordia divina, olvidándose de que, aunque se haga penitencia hasta el fin del mundo, la misericordia no se merece, se recibe.

Y toda esta obra demoledora se hacía en el nombre de Dios, creyendo que, con esta autopunición psicológica, se ofrecía a Dios un sacrificio agradable, que satisfacía su ira y sus impulsos de venganza. Pero no eran, ni son, cosa agradable a Dios, sino muy al contrario, se trata del lado más negativo del corazón humano.

En el fondo, pues, de estos sentimientos de culpa, palpita uan teología profundamente desenfocada. ¿Satisfacer la justicia divina y calmar los impulsos vengativos de Dios? ¿Cual Dios? ¿Un Dios vengativo, sanguinario y cruel? ¿un Dios a quien hay que aplacar con penitencias y con castigos mentales en contra de sí mismos? ¿De dónde salió ese Dios?

Continuar leyendo...

lunes 11 de mayo de 2009

Mayo: mes de María

Fuente: Catholic.net
La Iglesia otorga este mes a María para conocerla y amarla más

Mayo es el mes de las flores, de la primavera. Muchas familias esperan este mes para celebrar la fiesta por la recepción de algún sacramento de un familiar. También, Mayo es el mes en el que todos recuerdan a su mamá (el famoso 10 de Mayo) y las flores son el regalo más frecuente de los hijos para agasajar a quien les dio la vida.

Por otro lado, todos saben que este mes es el ideal para estar al aire libre, rodeado de la belleza natural de nuestros campos. Precisamente por esto, porque todo lo que nos rodea nos debe recordar a nuestro Creador, este mes se lo dedicamos a la más delicada de todas sus creaturas: la santísima Virgen María, alma delicada que ofreció su vida al cuidado y servicio de Jesucristo, nuestro redentor.
Celebremos, invitando a nuestras fiestas a María, nuestra dulce madre del Cielo.

¿Qué se acostumbra hacer este mes?

Ofrecimiento de flores a la Virgen.
Este es el mejor regalo que podemos hacerle a la Virgen. Regalar flores es una manera que tenemos las personas para decirle a alguien que la queremos mucho. A la Virgen le gusta que le llevemos flores y, también, si se puede, le podemos cantar sus canciones preferidas como las que te sugerimos más adelante, en la página........
Para dar mayor solemnidad al Ofrecimiento, los niños pueden ir vestidos de blanco, símbolo de pureza.

Reflexionar en los principales misterios de la vida de María.
Reflexionar implica hacer un esfuerzo con la mente, la imaginación y, también, con el corazón, para profundizar en las virtudes que la Virgen vivió a lo largo de su vida. Podemos meditar en cómo María se comportó, por ejemplo, durante:
-la Anunciación
-la Visita a su prima Isabel
-el Nacimiento de Cristo
-la Presentación del Niño Jesús en el templo
-el Niño Jesús perdido y hallado en el templo
-las Bodas de Caná
-María al pie de la cruz.

Recordar las apariciones de la Virgen.
En Fátima, Portugal; en Lourdes, Francia y en el Tepeyac, México (La Guadalupe) la Virgen entrega diversos mensajes, todos relacionados con el amor que Ella nos tiene a nosotros, sus hijos.

Meditar en los cuatro dogmas acerca de la Virgen María que son:
1. Su inmaculada concepción: A la única mujer que Dios le permitió ser concebida y nacer sin pecado original fue a la Virgen María porque iba a ser madre de Cristo.
2. Su maternidad divina: La Virgen María es verdadera madre humana de Jesucristo, el hijo de Dios.
3. Su perpetua virginidad: María concibió por obra del Espíritu Santo, por lo que siempre permaneció virgen.
4. Su asunción a los cielos: La Virgen María, al final de su vida, fue subida en cuerpo y alma al Cielo.

Recordar y honrar a María como Madre de todos los hombres.
María nos cuida siempre y nos ayuda en todo lo que necesitemos. Ella nos ayuda a vencer la tentación y conservar el estado de gracia y la amistad con Dios para poder llegar al Cielo. María es la Madre de la Iglesia.

Reflexionar en las principales virtudes de la Virgen María.
María era una mujer de profunda vida de oración, vivía siempre cerca de Dios. Era una mujer humilde, es decir, sencilla; era generosa, se olvidaba de sí misma para darse a los demás; tenía gran caridad, amaba y ayudaba a todos por igual; era servicial, atendía a José y a Jesús con amor; vivía con alegría; era paciente con su familia; sabía aceptar la voluntad de Dios en su vida.

Vivir una devoción real y verdadera a María.
Se trata de que nos esforcemos por vivir como hijos suyos. Esto significa:
Mirar a María como a una madre: Platicarle todo lo que nos pasa: lo bueno y lo malo. Saber acudir a ella en todo momento.
Demostrarle nuestro cariño: Hacer lo que ella espera de nosotros y recordarla a lo largo del día.
Confiar plenamente en ella: Todas las gracias que Jesús nos da, pasan por las manos de María, y es ella quien intercede ante su Hijo por nuestras dificultades.
Imitar sus virtudes: Esta es la mejor manera de demostrarle nuestro amor.
Rezar en familia las oraciones especialmente dedicadas a María.

Continuar leyendo...

Virgen de Fátima


Este próximo 13 de mayo se celebra las apariciones de la Virgen del Rosario de Fátima. He aquí un breve resumen de las apariciones y su mensaje:

Desde el 13 de mayo de 1917 la Sma. Virgen María se apareció por seis veces en Fátima (Portugal) a tres pastorcitos: Lucía, Francisco y Jacinta. En un hermoso libro titulado "Memorias de Lucía" (cuya lectura recomendamos) la que vio a la Virgen cuenta todos los detalles de esas apariciones.

El 13 de mayo se produjo el siguiente diálogo:

- ¿De dónde es su merced?

- Mi patria es el cielo.

- ¿Y qué desea de nosotros?

- Vengo a pedirles que vengan el 13 de cada mes a esta hora (mediodía). En octubre les diré quién soy y qué es lo que quiero.

- ¿Y nosotros también iremos al cielo?

- Lucía y Jacinta sí.

- ¿Y Francisco?

Los ojos de la aparición se vuelven hacia el jovencito y lo miran con expresión de bondad y de maternal reproche mientras va diciendo:

- El también irá al cielo, pero antes tendrá que rezar muchos rosarios.

Y la Sma. continuó diciéndoles:

- ¿Quieren ofrecerse al Señor y estar prontos para aceptar con generosidad los sufrimientos que Dios permita que les lleguen y ofreciéndolo todo en desagravio por las ofensas que se hacen a Nuestro Señor?

- Sí, Señora, queremos y aceptamos.

Con un gesto de amable alegría, al ver su generosidad, les dijo:

- Tendrán ocasión de padecer y sufrir, pero la gracia de Dios los fortalecerá y asistirá.

Segunda aparición: 13 de Junio de 1917.

La Sma. Virgen le dice a los tres niños: "Es necesario que recen el rosario y aprendan a leer".

Lucía le pide la curación de un enfermo y la Virgen le dice: "Que se convierta y el año entrante recuperará la salud".

Lucía le suplica: "Señora: ¿quiere llevarnos a los tres al cielo?".

- Sí a Jacinta y a Francisco los llevaré muy pronto, pero tú debes quedarte aquí abajo, porque Jesús quiere valerse de ti para hacerme amar y conocer. El desea propagar por el mundo la devoción al Inmaculado Corazón de María.

- ¿Y voy a quedarme solita en este mundo?

- ¡No hijita! ¿Sufres mucho? Pero no te desanimes, que yo no te abandonaré. Mi corazón inmaculado será tu refugio y yo seré el camino que te conduzca a Dios.

Tercera aparición: 13 de julio de 1917.

Ya hay 4,000 personas. Nuestra Señora les dice a los videntes: "Es necesario rezar el rosario para que se termine la guerra. Con la oración a la Virgen se puede obtener la paz. Cuando sufran algo digan: ‘Oh Jesús, es por tu amor y por la conversión de los pecadores’".

La Virgen abrió sus manos y un haz de luz penetró en la tierra y apareció un enorme horno lleno de fuego, y en él muchísimas personas semejantes a brasas encendidas, que levantadas hacia lo alto por las llamas volvían a caer gritando entre lamentos de dolor. Lucía dio un grito de susto. Los niños levantaron los ojos hacia la Virgen como pidiendo socorro y Ella les dijo:

- ¿Han visto el infierno donde van a caer tantos pecadores? Para salvarlos, el Señor quiere establecer en el mundo la devoción al Corazón Inmaculado de María. Si se reza y se hace penitencia, muchas almas se salvarán y vendrá la paz. Pero si no se reza y no se deja de pecar tanto, vendrá otra guerra peor que las anteriores, y el castigo del mundo por sus pecados será la guerra, la escasez de alimentos y la persecución a la Santa Iglesia y al Santo Padre. Vengo a pedir la Consagración del mundo al Corazón de María y la Comunión de los Primeros Sábados, en desagravio y reparación por tantos pecados. Si se acepta lo que yo pido, Rusia se convertirá y vendrá la paz. Pero si no una propaganda impía difundirá por el mundo sus errores y habrá guerras y persecuciones a la Iglesia. Muchos buenos serán martirizados y el Santo Padre tendrá que sufrir mucho. Varias naciones quedarán aniquiladas. Pero al fin mi Inmaculado Corazón triunfará.

Y añadió Nuestra Señora: Cuando recen el Rosario, después de cada misterio digan: "Oh Jesús, perdónanos nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno y lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia".

Cuarta aparición: Agosto 1917.

La 4ª. Aparición no fue posible el 13 de agosto, porque en este día el alcalde tenía prisioneros a los 3 niños para tratar de hacerlos decir que ellos no habían visto a la Virgen. Aunque no lo logró. La aparición sucedió unos días después.

La Sma. Virgen les dijo en la 4ª. Aparición: "Recen, recen mucho y hagan sacrificios por los pecadores. Tienen que recordar que muchas almas se condenan porque no hay quién rece y haga sacrificios por ellas". (El Papa Pío XII decía que esta frase era la que más le impresionaba del mensaje de Fátima y exclamaba: "Misterio tremendo: que la salvación de muchas almas dependa de las oraciones y sacrificios que se hagan por los pecadores).

Desde esta aparición los tres niños se dedicaron a ofrecer todos los sacrificios posibles por la conversión de los pecadores y a rezar con más fervor el Rosario.

Quinto aparición: 13 de Septiembre 1917.

Ya hay unas 12,000 personas. Nuestra Señora les recomienda a los videntes que sigan rezando el Rosario y anuncia el fin de la guerra. Lucía le pide por varios enfermos. La Virgen le responde que algunos sí curarán, pero que otros no, porque Dios no se confía de ellos, y porque para la santificación de algunas personas es más conveniente la enfermedad que la buena salud. E invita a todos a presenciar un gran milagro el próximo 13 de octubre.

Sexta y última aparición. 13 de octubre de 1917.

En este día hay 70,000 personas. La aparición dice a los tres niños: "Yo soy la Virgen del Rosario. Deseo que en este sitio me construyan un templo y que recen todos los días el Santo Rosario".

Lucía les dice los nombres de bastantes personas que quieren conseguir salud y otros favores muy importantes. Nuestra Señora le responde que algunos de esos favores serán concedidos y otros serán reemplazados por favores mejores. Y añade: "Pero es muy importante que se enmienden y que pidan perdón por sus pecados".

Y tomando un aire de tristeza la Sma. Virgen dijo estas sus últimas palabras de las apariciones: QUE NO OFENDAN MAS A DIOS QUE YA ESTA MUY OFENDIDO (Lucía afirma que de todas las frases oídas en Fátima, esta fue la que más le impresionó).

La Sma. Virgen antes de despedirse señaló con sus manos hacia el sol y entonces los 70,000 espectadores presenciaron un milagro conmovedor, un espectáculo maravilloso, nunca visto: la lluvia cesó instantáneamente (había llovido desde el amanecer y era mediodía) las nubes se alejaron y el sol apareció como un inmenso globo de plata o de nieve, que empezó a dar vueltas a gran velocidad, esparciendo hacia todas partes luces amarillas, rojas, verdes, azules y moradas, y coloreando de una manera hermosísima las lejanas nubes, los árboles, las rocas y los rostros de la muchedumbre que allí estaba presente. De pronto el sol se detiene y empieza a girar hacia la izquierda despidiendo luces tan bellas que parece una explosión de juegos pirotécnicos, y luego la multitud ve algo que la llena de terror y espanto.

Ven que el sol se viene hacia abajo, como si fuera a caer encima de todos ellos y a carbonizarlos, y un grito inmenso de terror se desprende de todas las gargantas. "Perdón, Señor, perdón", fue un acto de contricción dicho por muchos miles de pecadores. Este fenómeno natural se repitió tres veces y duró diez minutos. No fue registrado por ningún observatorio astronómico porque era un milagro absolutamente sobrenatural.

Luego el sol volvió a su sitio y los miles de peregrinos que tenían sus ropas totalmente empapadas por tanta lluvia, quedaron con sus vestidos instantáneamente secos. Y aquel día se produjeron maravillosos milagros de sanaciones y conversiones.

Y nosotros queremos recordar y obedecer los mensajes de la Sma. Virgen en Fátima: "Rezar el Rosario. Hacer oración y sacrificios por la conversión de los pecadores y NO ofender más a Dios, que ya esta muy ofendido".


Continuar leyendo...

domingo 10 de mayo de 2009

Madre solo hay dos

Dos personas ejemplifican el verdadero valor de una madre: mi mamá y mi esposa, mi esposa y mi mamá. Es un binomio difícil de encontrar (creo yo) en nuera y suegra, al menos, eso es lo que deduzco de lo que la gente dice acerca de su mamá y/o de su esposa o de la relación que hay entre ellas.

En mi caso, y para mi felicidad es distinto. En ellas he aprendido a valorar lo que es ser Madre en este mundo tan complicado.

¿Qué mejor regalo le puede dar al mundo una madre sino es la entrega del hijo(a) de sus entrañas convertido en una persona de bien? Más ahora, que en búsqueda de la igualdad de género muchas personas opinan que la maternidad ya no es lo importante, resulta ser para mí de mayor valía aquellas mujeres que como mi mamá y mi esposa, han asumido con tremenda alegría la responsabilidad de criar, formar y entregar a la sociedad personas que pongan sus talentos al servicio de Dios y de los hombres.

Y no quiere decir que mi mamá lo haya logrado en mí, eso más bien depende ahora de mis propias decisiones, pero no puedo negar que toda recta intención que nace en mi interior por ser mejor persona, se lo debo a mis padres, pero sobre todo a mi mamá, y no solamente por sus palabras sino más bien por su ejemplo.

Cinco hijos crió mi linda madrecita, amor es lo que mejor supo darnos; por eso hoy solo buenos recuerdos tengo y una tremenda admiración y respeto por su firme decisión de entregarse en cuerpo y alma al servicio de esta sociedad empezando por su propia familia. Siempre desde su hogar, es como ha aportando lo mejor de si misma en la formación de esas personitas que eramos sus hijos, sembrando con la fe puesta en Dios de que habría posteriormente la comunidad, cosechar el esfuerzo tenás realizado con optimismo por tanto tiempo.

Y eso mismo es lo que veo ahora en mi propia esposa. Me parece que su aportación a la civilización del amor es mucho mayor que la que yo pudiera hacer y es que ella tomó la más generosa de las decisiones: dedicarse en cuerpo y alma a la formación de nuestros pequeños. Claro que no lo hace sola, trato por supuesto de ir a la par junto a ella, pero es evidente que en amor oblativo, me lleva la delantera por mucho.

Y es muy generosa en esa su propia decisión, lo hace sin renegar, sin quejarse, sin lamentarse de las grandes oportunidades de desarrollo profesional o laboral que dejó para después, áreas en las que su talento la distinguían. Y optó por el camino silencioso y más lento de generar tres personas que sepan amar y servir a Dios.

Estas dos lindas mujeres que tanto amo, han seguido a fin de cuentas la misma estrategia: pocas palabras y mucho amor. Aman tan intensamente que ese es su mejor argumento y la base de toda formación. Y amando, enseñan a amar, siendo piadosas marcan el ejemplo de como Dios desea que vivamos.

No habrá los grandes premios en la tierra, pero si el intenso amor de sus propios hijos y esposos, nuestro reconocimiento y felicitación, pero sobre todo y de eso estoy seguro, la recompensa máxima de ver y gozar de la presencia santificante de estar ante Dios cara a cara para siempre en el día en que las llame a su presencia.

Felicidades hermosas !!!

Continuar leyendo...

sábado 9 de mayo de 2009

Mañana puede ser muy tarde

¿Ayer?... ¡Eso hace tiempo!...
¿Mañana?... No nos es permitido saber...

Mañana puede ser muy tarde...

Para decir que amas, para decir que perdonas, para decir que disculpas,
para decir que quieres intentar nuevamente...

Mañana puede ser muy tarde...

Para pedir perdón, para decir: Discúlpame, el error fue mío.
Tu amor, mañana, puede ser inútil; tu perdón, mañana, puede no ser preciso; tu regreso, mañana, puede que no sea esperado; tu carta, mañana, puede no ser leída; tu cariño, mañana, puede no ser más necesario; tu abrazo, mañana, puede no encontrar otros brazos...

Porque mañana puede ser muy...¡muy tarde!

No dejes para mañana para decir: ¡Te amo! ¡Te extraño! ¡Perdóname!
¡Discúlpame! ¡Esta flor es para ti! ¡Te encuentras muy bien...!

No dejes para mañana: Tu sonrisa, tu abrazo, tu cariño, tu trabajo, tu
sueño, tu ayuda...

No dejes para mañana para preguntar: ¿Puedo ayudarte? ¿Por qué estás triste?
¿Qué te pasa?
¡Oye!... Ven aquí, vamos conversar... ¿Dónde está tu sonrisa?
¿Aún me das la oportunidad?... ¿Percibiste que existo? ¿Por qué no empezamos nuevamente? Estoy contigo. ¿Sabes que puedes contar conmigo?
¿Dónde están tus sueños?

Recuerda : ¡Mañana puede ser tarde...muy tarde!

¡Busca! ¡Pide! ¡Insiste! ¡Intenta una vez más! ¡Solamente el "hoy" es
definitivo!

Continuar leyendo...