miércoles, 6 de febrero de 2013

ABC de la evangelización

Por Fray Nelson Medina
  • Están claras las cosas para los católicos: el que no está evangelizando, está siendo "evangelizado" por el mundo.
  • No hay entonces que formar a la gente sólo para que conozca su fe sino para que pueda defenderla y proponerla.
  • La palabra clave que hemos perdido los católicos, como comunidad de fe, es "militancia." Pero se puede recuperar.
  • Ningún católico debería salir a la calle sin claridad sobre cuáles son los ataques más frecuentes contra su fe.
  • Un buen apologeta ve más allá de las discusiones. Su corazón busca el momento de proclamar el amor que le colma.
  • La palabra clave del comienzo en la vida cristiana es “encuentro.” Todo bien brota del encuentro con Cristo.
  • A Cristo se le conoce como Señor o sencillamente no se le conoce. No es, ni sabe ser, ni quiere ser otra cosa.
  • La evangelización que no pasa por el arrepentimiento sincero tampoco pasó nunca por el corazón.
  • Si el proceso de nueva evangelización no conduce al sacramento de la confesión tampoco conduce a vida nueva.
  • Al pecado no sólo hay que entenderlo, situarlo o contextualizarlo. Hay que detestarlo y superarlo.
  • ¿A quién evangelizar? Que lo respondan tus ojos, buscando los intereses de Dios, y no tu gusto o tu preferencia.
  • Date cuenta que no hay en el mundo ni lugares“demasiado” evangelizados ni lugares “imposibles” de evangelizar.
  • El fin propio de la evangelización es darle santos al Dios tres veces Santo. No te conformes con menos de eso.
  • La evangelización no consta sólo de propósitos o cambios de conducta. ¿Siembras o no las verdades de la fe?
  • La inteligencia debe ser evangelizada también y eso implica contenidos, estudios, formación, claridad conceptual.
  • Nuestras razones no producen la fe pero sí pueden y deben defenderla. Así enseña Santo Tomás.
  • No tomes como principal método de evangelización algo que no tenga plena y universal aprobación de la Iglesia.
  • No recomiendo mensajes de Medjugorje, María Valtorta, Luisa Piccarreta o el P. Gobbi como método de predicación.
  • Guíate más bien por estructuras, libros y métodos aprobados, como son los de los Movimientos Eclesiales.
  • Hay mil modos de ser apóstol pero ninguno de ellos se parece a un francotirador en su soledad.
  • Anunciar la Palabra es siempre atraer hacia la Casa de la Palabra, que es la Iglesia. Lo demás es ego y vanidad.
  • No puedes darle hijos a Dios para la eternidad si primero no los das, en el tiempo presente, a su Santa Iglesia.
  • ¿Conoces tu fe? ¿La practicas? ¿Irradias su alegría? De tres preguntas depende todo el fruto de tu evangelización.
  • Los que disparan versículos parece que quisieran convertir al mundo a fuerza de fotocopiar la Biblia.
  • Habla de la Biblia como de la casa en que habitas. Sólo tendrás ese tono conviviendo con los demás habitantes.
  • Estar más convencido siempre significa tener más capacidad de comprender a los que no piensan como nosotros.
  • En efecto, la evangelización no es asunto de fanatismo pero tampoco es asunto de consenso.
  • Ser tolerante con los errores o pecados no ayuda en nada a ser útil para con los equivocados o los pecadores.
  • Hablar de Jesús y llevar a que sea amado es una caridad que no se reemplaza con ninguna comida, bebida o cobijo.
  • Es importante mejorar la calidad de vida y la dignidad de los pobres. Por eso hay que decirles de Quien son hijos.
  • El silencio es útil para acoger la Palabra y para acoger al hermano. Pero es siempre un medio y nunca un fin.
  • Nunca olvides que tu palabra y tu testimonio son exteriores y que sólo el Maestro Interior gana los corazones.
  • Evangelización eficaz se llama la que va precedida, acompañada y luego seguida por oración bien cargada de amor
  • Si alguno se desvía y otro logra atraerlo al camino, con ello cubrirá la multitud de sus pecados (Sant 5,20).