viernes, 31 de agosto de 2012

Porqué decimos que Dios es Amor

Con frecuencia los hombres tienen ideas equivocadas acerca de Dios. Unos piensan que Dios no se preocupa del mundo que creó, pues parece vivir alejado de nuestras realidades. Otros se imaginan que Dios es un juez severo, que lleva estricta cuenta de nuestras culpas para castigarnos aquí en la tierra o cuando muramos. Otros piensan que Dios existe y es bueno, pero que sólo debemos acudir a El cuando tenemos problemas insolubles, y que ya resueltos, podemos olvidarlo por completo. Hay otros que niegan la existencia de Dios; se llaman ateos.

Dios es Amor
Si leemos la Biblia, encontramos enseñanzas muy bellas acerca de Dios. De modo especial subrayamos la frase que escribió San Juan, en la primera de sus cartas, y que repite dos veces: "Dios es amor" (1Jn 4,8 y l6).

Esa palabra resume todo el misterio de Dios y su relación con nosotros. Dios es un misterio de amor: es un Padre amoroso, es un Hijo que por amor vino al mundo, es un Espíritu que comunica su amor a todas las criaturas. Ese Dios nos ama. Por amor nos creó. El libro de la Sabiduría dice que si Dios hubiese aborrecido algo, no lo hubiera creado. (Sb 11,24).


Dios es Padre
Para hacernos comprender el amor de Dios, la Biblia le da nombres familiares a nuestra experiencia, como: Padre, Madre, Esposo, Amigo, Pastor...

El nombre de Padre aparece en el Antiguo Testamento, pero fue Jesús quien más lo usó y quien enseñó a sus discípulos a decir la palabra "Abbá", que significa "papá", cuando fuesen a orar. Ser discípulo de Jesús es atreverse a dar a Dios el nombre de Padre, y a tutearlo confiadamente. También el amor de Dios se compara con el de una madre que es incapaz de olvidarse de los hijos que llevó en las entrañas.

Se puede comparar también ese amor divino, al amor de un esposo que está totalmente enamorado de su esposa, o al de un amigo que se sacrifica por su amigo, o al de un pastor que busca sus ovejas y no descansa hasta encontrarlas.

Un amor tierno y misericordioso
Si deseamos expresar cómo es el amor de Dios, no encontramos palabras para lograrlo a cabalidad; su amor supera nuestro vocabulario. Podemos decir, como en el libro del Exodo, que "Dios es misericordioso y clemente, tardo a la cólera, rico en amor y fidelidad" (Ex 34, 6). O, como San Pablo, podemos exclamar que ese amor supera todas las dimensiones, y que nada nos puede separar de él. Ese amor que Dios nos tiene es gratuito, pues Dios nos ama antes de que nosotros le amemos a El. Como dice San Juan, "Dios nos amó primero" (1 Jn 4,10) y nos hizo sus hijos. El deber elemental de un hijo es amar al Padre que le da la vida, oír sus palabras y hablarle expresándole sus necesidades y diciéndole su amor, su alabanza y su gratitud. Es lo que deseamos proponer a quienes estudien esta enseñanza: que lean la Biblia y que oren con devoción de hijos a su Padre y Creador.

Además consulta:
• Isaías 54, 6-1 0
• Ezequiel 34,11-16
• Oseas 11, 1-4Juan 3, 16-17
• Romanos 8, 35, 38-39
• 1 Juan 4, 8-10

Para profundizar
¿Quién es Dios para ti? ¿Qué piensa la gente acerca de Dios? ¿Cómo has experimentado el amor de Dios en tu vida?  ¿Oras con frecuencia? ¿Qué palabras empleas cuando le hablas a tu Padre Celestial? ¿Lees la Biblia y la meditas?

Aplicaciones prácticas
Orar diariamente. Aprender a rezar el Padre Nuestro. Asistir a un Grupo de Oración.  Comprar una Biblia y leerla asiduamente. Descubrir en el Evangelio de San Juan qué dice Jesús acerca del Padre Celestial.

El Amor de Dios es:
1.- Personal. Nos ama de manera individual tal como somos, no en masa.
2.- Eterno.Su amor es para siempre.
3.- Incondicional. Para amarnos, no nos pone condiciones.
4.- El tomó la iniciativa para amarnos. Nosotros no lo buscamos a Él, sino que fue Él quien nos busca a nosotros.
5.- Tiene un plan perfecto para cada uno de nosotros. Y quiere que dicho plan de amor se haga real en cada uno.
 
“Dice Yahvé, tu creador, tu plasmador, lsrael. No temas, que yo te he rescatado, te he llamado por tu nombre. Tú eres mío. Si pasas por las aguas, yo estoy contigo; si por los ríos, no te anegarán. Si andas por el fuego, no te quemarás ni la llama prenderá en ti. Porque yo soy Yahvé tu Dios, el santo de Israel, tu salvador... Eres precioso a mis ojos, eres estimado y yo te amo". (Is 43, 1-5)

“Con amor eterno te he amado, por eso he reservado gracia para ti”. (Jer 31, 3)

“Dice Sión: 'Yahvé me ha abandonado, el Señor se ha olvidado de mí'. ¿Acaso olvida una mujer a su niño de pecho, sin compadecerse del hijo de sus entrañas? Pues, aunque esas llegasen a olvidar, yo no te olvido. Míralo, en las palmas de mis manos te tengo tatuada, tus muros están ante mi perpetuamente”. (Is 49, 14-16)

“Los montes se correrán y las colinas se moverán, mas mi amor de tu lado no se apartará y mi alianza de paz no se moverá”. (Is 54, 10)